Natalia Lafourcade: Música que inunda el corazón

Vive Latino de 2003, una tarde que parecía perfecta.

Natalia y La Forquetina se subían al escenario en lo que era de las primeras participaciones de esos “invitados raros” en los carteles “rockeros” del Vive Latino.

No funcionó. Abucheos sonaban y objetos volaban hacia el escenario. Un desastre mayúsculo inundó el Foro Sol en lo que quizás haya sido uno de los actos más complicados y con mayor desaprobación en la historia del VL.

61a58d2b32e5443399fa92f3bcad11e3

Años después, la historia sería completamente distinta. Y con justicia.

Quién diría que aquella chica que en el 2000 buscaba hombres de París con aquella voz peculiar y que se sentía tan vacía por no tener un un hombre ni a Gael García se iba a convertir en una de las máximas exponentes no solo de la música mexicana sino de toda Latino-américa.

De 33 años, llegando a la plenitud de su vida y su carrera, ha sido un deleite seguir la evolución de la cantante originaria de Veracruz, quien después de que muchas personas sepultaran su carrera después de ese desafortunado Vive Latino,  ha logrado una trayectoria nada despreciable con innumerables reconocimentos nacionales e internacionales.

screen-shot-20170617-at-5.35.05-pm-1200x600.jpg

Versatil, encantadora, profunda y emocional, Natalia ha cautivado a propios y extraños a través de producciones discográficas audaces y auténticas, en las que explora sonidos que dan identidad a nuestra música Latino-americana y que sin duda, seguirá esparciéndose por el mundo inundando nuestros corazones en cada acorde y presentación.

En lo que esperamos el Vol. II de su disco Musas o alguna presentación les compartimos nuestros momentos favoritos en la carrera de nuestra veracruzana favorita: